Publicada el 18 de mayo de 2017
El Consejo Municipal de Cultura organiza un emotivo homenaje al poeta Miguel Hernández
En el 75 aniversario de su muerte.
La Casa de la Cultura de Villarrobledo acogerá los días 23 y 24 de mayo un emotivo homenaje al poeta Miguel Hernández, en el 75 aniversario de su muerte. El Consejo Municipal de Cultural es quien organiza este acto que además cuenta con la colaboración del Ayuntamiento, Asprona y la Diputación de Albacete.

A la presentación de estas actividades han asistido además de la concejala de Educación, Caridad Martínez Parrra; Calixto Serrano y Julián Santos Bellón, miembros del Consejo Municipal de Cultura.


Caridad Martínez Parra ha señalado que esta actividad está incluida dentro de la programación cultural correspondiente al mes de mayo, sumándose el Ayuntamiento a esta iniciativa que se desarrolla en toda España. De esta forma, según la edil, el consistorio sigue promoviendo la cultura desde distintos ámbitos, incidiendo en este caso en un punto de vista más pedagógico en el que se dé a conocer la vida y obra de este poeta.

Martínez Parra ha animado a los ciudadanos a acudir a estos dos actos y ha agradecido la labor de Calixto Serrano, Julián Santos Bellón y todos los que participan en este gran homenaje al poeta de Orihuela.

Por su parte Calixto Serrano ha señalado que el homenaje nace porque en Villarrobledo hay muchos vecinos con interés por la poesía, y que mejor que hacerlo en este año que se califica como año 'Hernandiano'.

En cuanto a las actividades, Serrano ha destacado que el martes 23 de mayo, a partir de las 9 de la noche en la Casa de la Cultura, tendrá lugar un videofórum en el que se proyectará la obra 'Miguel Hernández, poeta', creada y representada por la comunidad educativa del IES Octavio Cuartero en el año 2009 y mediante la cual este centro consiguió el Premio Nacional Crearte de los ministerios de Cultura y Educación de ese mismo año.

Un día más tarde, el miércoles 24 también a la misma hora, la Casa de la Cultura acogerá una obra de recitados, lecturas y canciones en la que los participantes interpretarán obras de poesía, prosas y teatro del gran Miguel Hernández.

Por su parte Julián Santos Bellón, además de animar a los ciudadanos a asistir a este importante homenaje que Villarrobledo realizará al poeta, también ha recorrido la obra del intelectual de Orihuela. En este sentido ha recordado que nació en 1910 en la localidad alicantina, en el seno de una familia de cabreros muy humilde.

Con 15 años se compró su primera máquina de escribir y cinco años más tarde decidió irse a Madrid, ciudad en la que conoció a un buen número de intelectuales, publicando poco tiempo después sus primeros libros.

Ha recordado que de familia humilde, tiene que abandonar muy pronto la escuela para ponerse a trabajar; aún así desarrolla su capacidad para la poesía gracias a ser un gran lector de la poesía clásica española. Forma parte de la tertulia literaria en Orihuela, donde conoce a Ramón Sijé y establece con él una gran amistad.
A partir de 1930 comienza a publicar sus poesías en revistas como El Pueblo de Orihuela o El Día de Alicante. En la década de 1930 viaja a Madrid y colabora en distintas publicaciones, estableciendo relación con los poetas de la época. A su vuelta a Orihuela redacta Perito en Lunas, donde se refleja la influencia de los autores que lee en su infancia y los que conoce en su viaje a Madrid.

Ya establecido en Madrid, trabaja como redactor en el diccionario taurino de Cossío y en las Misiones pedagógicas de Alejandro Casona; colabora además en importantes revistas poéticas españolas. Escribe en estos años los poemas titulados El silbo vulnerado e Imagen de tu huella, y el más conocido El Rayo que no cesa (1936).

Toma parte muy activa en la Guerra Civil española, y al terminar ésta intenta salir del país pero es detenido en la frontera con Portugal. Condenado a pena de muerte, se le conmuta por la de treinta años pero no llega a cumplirla porque muere de tuberculosis el 28 de marzo de 1942 en la prisión de Alicante.

Durante la guerra compone Viento del pueblo (1937) y El hombre acecha (1938) con un estilo que se conoció como “poesía de guerra”. En la cárcel acabó Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941). En su obra se encuentran influencias de Garcilaso, Góngora, Quevedo y San Juan de la Cruz.